Seleccionar página

Inocencia Interrumpida, de James Mangold

“AMBIVALENCIA”: «¿Estoy cuerda o estoy loca?

Susanna Kaysen (Winona Ryder) de 17 años, es diagnosticada de trastorno límite de personalidad (borderline) resultando ingresada en un psiquiátrico por intento de suicidio.  Concibe la realidad de forma extrema, enfadándose con facilidad y cayendo en el agujero negro de la depresión con la misma velocidad. Su estado emocional inestable de un modo constante la lleva a no tener relaciones personales con fuertes lazos o a presentar aptitudes de romper con las normas sociales. Muestra adicción por el tabaco y le gusta tener relaciones sexuales con diferentes personas a modo ocasional. También presenta un enfado importante hacia sus padres por sentirse diferente a ellos y no compartir sus elecciones de vida. Puede parecer una niña caprichosa que no se sacia con nada, quedando abocada a un vacío absoluto, frío y sin calidez humana. Parece que todas sus conductas son disfuncionales aparentemente, o al menos para vivir en sociedad que le ha tocado, aunque llama especialmente la atención, cómo a pesar del inconformismo social, ella podría haber elegido un vacío lleno, un vacío con vida propia y sin embargo, su elección es destructiva, insaciable, inestable, impulsiva, inquieta…

Según el DSM-5, la Inestabilidad afectiva es uno de los ítems del trastorno límite de personalidad, con episodios de disforia, depresión, ansiedad, con un patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de los afectos. Tal y como se indica en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, debería presentar al menos cinco de los ítems, de entre ellos además de los anteriormente mencionados se encontraría el comportamiento, la actitud o amenazas recurrentes de suicidio como presentó Susanna. Así mismo muestra impulsividad en en las relaciones, las drogas (fumar) o llamar la atención. Su enfado inapropiado e intenso y su dificultad para controlar la ira son otro de los puntos a sumar para el diagnóstico de nuestra protagonista. Puede lo que más destaque en Susanna sea esa sensación crónica de vacío. 

El motivo de su ingreso fue un intento de suicidio, ya que  en los pacientes diagnosticados con Trastorno Límite de la Personalidad  es la causa más frecuente de hospitalización en esta categoría clínica, los riesgos suicidas constituyen con frecuencia la presentación del padecimiento (Espinosa, Grynberg y Romero, 2009).

La propia Susanna se cuestiona si ella misma tiene ese trastorno o no. En las conversaciones con su psiquiatra muestra una joven con pensamientos avanzados o poco habituales para su edad. Filosofa con facilidad de un modo inestable a nivel emocional. Muestra cierta «rebeldía» al no estar arreglada tal y como su madre pretende en una reunión familiar. A priori puede parecer que todo lo que hace resulta en simplemente una manifestación normal antisistema o revelarse con su propio gusto. Su familia conservadora no acepta sus conductas y acaba ingresada en un psiquiátrico elitista. 

En el DSM-IV-TR se describen 10 Trastornos de la Personalidad, que, en función de una similitud de características, se dividen en 3 grupos (A, B y C). El grupo A incluye los trastornos paranoide, esquizoide y esquizotípico de la personalidad, que suelen parecer raros o excéntricos; El grupo B incluye los trastornos antisocial, límite, histriónico y narcisista de la personalidad que suelen ser percibidos como dramáticos, emotivos o inestables; El grupo C incluye los trastornos por evitación, por dependencia y obsesivo-compulsivo de la personalidad que suelen ser descritos como ansiosos o temerosos. Susanna encaja en el grupo B por las primeras muestras de la película, aunque a medida que la cinta avanza se muestra una joven adolescente con actitudes que pueden encajar de modo normal en la sociedad y que tal vez aquel episodio aislado pueda quedar registrado como un evento propio de una llamada de atención ante un mal acompañamiento familiar. Así mismo, el trastorno límite de la personalidad es más frecuente en el sexo femenino, con una ratio entre 2:1 y 4:1, si bien esto podría ser debido a sesgos en la selección de la muestra y a que las mujeres buscan tratamiento con más frecuencia que los hombres (Cervera G., Haro G, Martínez-Raga J y otros, 2005).

Algunas estudios hacen referencia a cómo los rasgos del temperamento tendentes o más vulnerables a la psicopatología se convierten en desadaptativos bajo unas condiciones ambientales específicas (Mosquera, 2011). En este sentido Susanna vivía en un hogar bajo el cual se sentía expuesta a ciertos estresores que favorecían que su vulnerabilidad se viera aflorando y por tanto pudiera presentar signos y síntomas del trastorno límite de personalidad y con ello desembocar en un fatal intento de suicidio.

Coincidimos con las aportaciones de Mosquera (2011): «Destacaría las aportaciones de Linehan sobre la desregulación emocional y el entorno invalidante y las propuestas de Fonagy que retoman las ideas y descripciones de Gunderson sobre la importancia del apego en las personas con Trastorno Límite de la Personalidad pero me remito a Joel Paris, quien señala que los desequilibrios químicos, las adversidades psicológicas y los conflictos del ambiente no explican por sí mismos la aparición de psicopatología; explicando que en la etiología de cualquier trastorno mental participan numerosas interacciones de factores biológicos, psicológicos y sociales.»

Al inicio del ingreso en el psiquiátrico se muestra asustada de ver el panorama con el resto de atendidas, las cuáles presentan diversos trastornos psiquiátricos, la mayoría de ellos, mucho más evidentes, estridentes y disfuncionales que el de la propia Susanna. Así mismo es medicada en exceso desde sus primeros días, como parte del control y procedimiento de la propia institución. 

Susanna en conversaciones con su psiquiatra comenta no entender porque está ingresada y valora que todas sus compañeras están totalmente desequilibradas. El doctor le indica que ella entró por propia voluntad y que no fueron sus padres los que le metieron. No parece quedar claro como fue dicho paso.

Interesante cuando una de las doctoras del psiquiátrico le comenta que no está loca, que es una niña caprichosa que está volviéndose loca. Ella va viendo la locura de sus compañeras como se muestra a lo largo de la película, y su inestabilidad emocional lo cierto es que se ve demasiado estable para estar ingresada en un psiquiátricos con tales compañeras.

 

Una borderline recuperada: «¿Alguna vez estuve loca?, ¿O quizás la vida esté loca?»

 

…¿O se trata de una borderline que ha brotado ante el desapego y falta de sostén familiar y social? Una joven que al ingresar pudo ver que estaba bien y tan sólo necesitaba un círculo de amistades y una familia que la amase…

Referencias 

Cervera G., Haro G, Martínez-Raga J y otros. Trastorno Límite de la Personalidad. Paradigma de la comorbilidad psiquiátrica. Editorial Médica Panamericana, 2005.

 

Espinosa, J.J.; Grynberg, .B.B.; Romero, M.P. (julio-agosto 2009). Riesgo y letalidad suicida en pacientes con trastorno límite de la personalidad (TLP), en un hospital de psiquiatría. Salud Mental, Vol. 32, No. 4, 317-32Ri5es.

 

Mosquera, D. (2011). Trastorno Límite De La Personalidad. Una Aproximación Conceptual A Los Criterios Del Dsm.. Revista Digital De Medicina Psicosomática Y Psicoterapia, 1 Nº1, 1-26.

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad