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La pianista (2001) Dirección: Michael Haneke

“Schubert va del grito al susurro como ella. Una vida llena de contrastes entre las teclas del piano.
Blancos y negros entre la excelencia musical y el descontrol personal

La pianista (2001) Dirección: Michael HanekeLo primero que sorprende de la película es ver la relación tortuosa entre Erika y su madre, la cual la intenta controlar al
milímetro sin permitirle evolucionar como personal y con la que la protagonista tiene una mala gestión emocional. “La unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común que se quiere duradero, en el que se generan fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, existe un compromiso personal entre sus miembros y se establecen intensas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia” (A. Muñoz Silva, 2005).
Lo siguiente que se pone en manifiesto es que para su reputación como pianista, siendo admirada y valorada Erika, en realidad no sabe relacionarse fuera de la música y del conservatorio o los conciertos de cámara en reuniones sociales de clase alta a las que acude. La vida de la madre de Erika, es a través de su hija. Sin su vida no tendría una propia que disfrutar. Erika miente a su madre, posiblemente de su espacio sagrado, donde ella puede resarcirse.
Acude a los Sexshop a ver pornografia mientras huele pañuelos con semen de otros que han entrado antes que ella.La pianista (2001) Dirección: Michael Haneke Encuentra placer en ello. Ver el placer de otros como resarciéndose de un recuerdo posiblemente de la infancia. Erika no siente vergüenza de ser vista (el público mayoritariamente es masculino), como si estuviera acostumbrada a ello…
Tiene hábitos masoquistas como mutilarse los genitales con una cuchilla de afeitar. ¿Recibe placer físico o es la propia reconexión con su trauma revivido una y otra vez en su cabeza a través de ella?
Erika presenta trastorno límite de la personalidad, masoquista y con extraños hábitos sexuales.

 

 

La pianista (2001) Dirección: Michael HanekeCon Walter, un joven que conoce a través de la música. El chico se obsesiona con ella e intenta acercarse a toda costa, mientras ella le va rechazando hasta que le pone a prueba y se da cuenta de que él está dispuesto a someterse a ella, empezando a mostrarse su lado masoquista y tipo de relación que ella le requiere.
Erika le escribe en una carta las instrucciones de lo que quiere que le haga. Son todas peticiones violentas, denigratorias para ella. Una noche entra de forma abrupta en su casa mientras duermen siguiendo las instrucciones que ella le había pedido: someterla sexualmente, etc. Erika queda disociada (seguro que el mismo refugio que usó para sobrevivir a lo que sucedía de niña). Según indica Alejandro Parra (2009), En una experiencia fuera del cuerpo, el “ser”, o el centro de la conciencia de un individuo, parece ocupar momentáneamente una posición espacial remota respecto al propio cuerpo. Esta disociación puede estar estrechamente relacionada con experiencias traumáticas graves y repetidas que presentan connotaciones de maltrato y /o abuso sexual principalmente en la infancia. (Irwin, 1999). Dicha disociación le permite una defensa a Erika para mantener el control sobre la situación y poder recuperar su integridad física en cierto modo, desde la mente. Como indica Sanders (1989), “Las experiencias disociativas pueden ocurrir espontáneamente como una respuesta adaptativa a una situación de tensión extrema, prolongada e inevitable. Por ejemplo, una violación sexual puede desencadenar una experiencia de sentirse a sí mismo fuera del cuerpo”.
Las últimas escenas, siguiendo el plan redactado por ella, muestra como si pretendiera repetir su propio trauma. Las personas tendemos a repetir el trauma una y otra vez para comprenderlo (muchas veces de modo casi imperceptible, como por ejemplo, siempre provocar el abuso… para sentirnos abusados una y otra vez).
La película acaba con la frialdad de Erika, de intentar matar a Walter con un cuchillo. ¿Qué pretende?, ¿acabar esta historia?, ¿poder seguir pertetuándola?, ¿matar al padre en ella?, ¿matarse ella? …..

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Alicia Muñoz Silva. (2005). La Familia Como Contexto De Desarrollo Infantil. Dimensiones De Análisis Relevantes Para La Intervención Educativa Y Social. Portularia, 2, 147-163.
  2. Alejandro Parra. (2009). ¿Las Experiencias Extracorpóreas Son Una Forma De Alucinación Corporal. Subjetividad Y Procesos Cognitivos, 13, Pág. 164-173.
  3. Sanders, B., McRoberts, G. & Tollefson, C. (1989). Childhood stress and dissociation in a college population. Dissociation, 2, 17-23.
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