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Queridas almas, quiero compartiros algo…La ley del espejo

Esto de lo que os voy a hablar no es más que producto de la experiencia caminando atravesando mi propia sombra, y la sombra colectiva a la vez.

Entendí que las personas viven ancladas en el victimismo para usar su propia autocondena como una protección frente al dolor que el mundo le inflige.

Esto les condena a vivir desde la deshonestidad, y desde el miedo en definitiva. Así logran, que el personaje víctima que eligen usar, les empuje a huir de la ida o a protegerse.

No logran ver que sólo quieren protegerse de pensamientos, ya que han generado en su mente toda la película.

No digo que no hayan recibido ataque… sino que lo han proyectado.

Yo misma me he vivido y a veces caigo ahí. Recibiendo ataque. Estuve un tiempo resonando la frase de poner la otra mejilla, y no la acaba de entender. Si que mi mente, a raiz de escuchar desde la no dualidad la entendía, pero en la práctica algo fallaba… porque tarde o temprano aparecía el icono que representaba el abuso o la falta de respeto hacia mi ser, y acababa teniendo que «cortar cabezas». Sí, se que suena fuerte el concepto, a ver, cojámoslo con pinzas. Me refiero a poner limites desde el amor y para el amor.

Pero algo seguía generando ecos internos en mi sobre este tema, hasta que me ví, me cacé a mi misma entendiendo que la que estaba proyectando esa falta de respeto era yo de mi hacia mi, y por ello venia el espejo oportuno para mostrármelo.

Bien, como ya sabrás el tema no es nuevo. Pero últimamente veo que muchas personas abordan estos temas de la new age y terapias integradoras, desde un lugar más bien teórico. Y aunque lo apliquen, se quedan ahí, en un plano mental. 

Es decir que no vale con visualizar y sentir… (aunque ayuda y reconozco que tiene muchísimo poder). El asunto va más lejos y tiene que ver con toda tu historia personal, familiar y sistémica, kármica tanto individual com colectiva. 

¿Y qué es la ley del espejo?

La ley del espejo afirma: “El mundo exterior actúa como un espejo, reflejando tanto nuestra luz como nuestra sombra, siendo un retrato de nuestro mundo interior”.

¿Te molestan cosas de otras personas?

¿Y cómo actúas ante ello?

Esto es clave. Quiero que lo uses como un ejercicio. Puedes llevar un cuaderno donde ir anotando o en tu móvil… ya que te dará información de ti valiosa que revisar hasta integrar y comprender.

Te adelanto que habrá información que no querrás ver, comprender o que rechazarás con mucho enfado… (revisa eso también)

Te invito a practicar en varias partes:

1- imagina una escena en la que te haya molestado algo de alguien. Puede ser algo que se repita y que no toleres o algo puntual.

2- In situ, en el mismo momento que sucede; cazándote.

  • INMEDIATAMENTE: imagina que esa otra persona es un espejo de ti y tiene información valiosa que mostrarte. Pregúntate –> ¿Qué es lo que refleja este espejo de mí?”
  • Posibles respuestas: ES LO CONTRARIO A MI / ES SIMILIAR A MI

Si es lo contrario a ti (y no soportas… porque tu JAMÁS actuarías de ese modo….) OBTENDRÁS LO QUE NO SORPORTAS.

Y aquí sigue el juego y lo interesante: ¿qué te estás exigiendo?

¿podrías permitirte ser menos exigente contigo mismo? EVIDENTEMENTE QUE LO ERS CON LOS DEMÁS. Pero ATENCIÓN: Eres brutalmente exigente contigo mismo.

Anota las respuestas y apreciaciones y crea frases: 
POR EJEMPLO: no soporto hacer ruido al masticar porque es asqueroso... o mal educado... (y observa la importancia que le das y como te exiges la perfección) --> ¿Te sería posible encontrar un punto medio? ¿Más flexibilidad? ¿Juzgar menos?

Si es por SIMILITUD, entonces lo que te molesta es en realidad una parte tuya que no quieres ver. 

Es una parte oscura, como una sombra. Es algo que no quieres aceptar, y lo que se resiste, persiste.

Arroja luz a tu sombra buscando los puntos en común.

Escribe qué es exactamente lo que te está doliendo de la otra persona y luego reflexiona si tú te comportas de igual modo en otras situaciones, redactando los ejemplos al lado.

Al verlo claramente, esa parte de ti dejará de luchar contra tu propia sombra y precisamente eso será lo que te ayude a cambiar lo que no te guste. Aunque parezca contradictorio, sin aceptación no hay transformación posible.

¿Y cuando alguien se nos cae de un pedestal?

Ta chán… magia potagia. Entonces es que hay una parte EGOISTA en ti que revisar… sí lo que has oído.

Primero subes a alguien en el pedestal, otorgándole unas expectativas que no le corresponde, porque son TUYAS. Ya sea hacia persona o situación.

Y cuando esa persona no te da lo que creías que debías recibir de ella… lo mutilas.

Esto sucede cuando tenemos unas altas expectativas en una situación o con una persona y empezamos a ver que no coinciden con la realidad.

Es decir, hemos idealizado a alguien o a algo y al darnos cuenta de que no es como queríamos lo intentamos controlar y manipular para que cambie y se adapte a la idea que nos habíamos formado en un principio. Si la persona o situación no es manipulable… le condenaremos y juzgaremos añadiéndolo a la lista negra de persona NON GRATA.

Deja la visión egocéntrica de lado.

Da igual que des mil pataletas. Hay una parte en esta vida que escapa de tu control, y esa es la que está en manos de los demás y de los factores externos.

Anota qué es lo que esperabas de esa persona, relación o momento, y qué es lo que ha fallado. Después escribe en una columna qué era lo que estaba en tu mano modificar y qué era lo que no dependía de ti.

Puedes ver a tu niña herida reclamando a ese salvador/a en tu vida, a quién elevaste a un pedestal… que te rescatara. Y cuando esa situación o persona pone límites o decide apartarse, tu rabieta te protege y hasta la próxima vez que se repita.

Si ha sucedido de forma apocalíptica en tu vida, revisa la imperante necesidad de sanar esa parte en ti.

Cuando te des cuenta de que de nada sirve intentar controlarlo todo, te quitarás un peso de encima, actuando solo cuando sea necesario y dejando que las cosas fluyan a su manera.

¿Y qué sucede cuando haces lo mismo que lo demás? LO MISMO QUE JUZGAS.

Agárrate que te lanzo una bomba: Cuando te encuentras a ti mismo/a sintiéndote víctima de una persona que te está haciendo daño, y no te das cuenta de que, aunque tú no le estés tratando igual a ella directamente, se lo estás haciendo a otra persona.

Esto puede ser MUY MUY DOLOROSO: Redacta la lista de las cosas que te hacen sentir mal respecto a cómo te tratan y luego repásala con detenimiento pensando si tú estás actuando de un modo similar con alguien distinto.

¿Cómo me libero de esto?

Bueno, ante todo haciéndolo los ejercicios de observación, ya sea imaginándolos o in situ.

Se necesita de grandes dosis de humildad, honestidad, coraje y amor.

Perdonar es clave, autocompasión y compasión . Entender que todos formamos parte de una gran red y que no hay culpables.

Que es necesario para evolucionar atravesar estos peajes, y verlos con gratitud.

Espero que te haya ayudado esta entrada, y que puedas practicar mucho para seguir avanzando en tu camino.

Te animo a profundizar si quieres en sesión online (directa, y eficaz). Parece que está mal que lo diga yo, pero si lo deseas, te animo, es un proceso interesante y que nos ayuda a avanzar en la vida.

¡Feliz Samhain! y sigamos preparándonos para el siguiente paso de rito: Yule.

Te envío un abrazo respirado,

Leire Benito

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