Utiliza la atención somática para regular el sistema nervioso y resolver la baja autoestima, la vergüenza y la crítica por trauma del desarrollo y relacional.

Estas son las 5 necesidades básicas según NARM (modelo relacional neuro-afectivo):

  • Conexión: sentir que pertenecemos al mundo.  Sentirnos conectados con nuestro cuerpo y emociones, así como poder conectarnos con las emociones de los demás.
  • Sintonización (attunement): la sintonización es similar a la conexión. Cuando estamos sintonizados, también estamos conectados. Sin embargo, lo particular de la sintonización es que nos permite reconocer las necesidades propias e intuir las necesidades del otro. Esto nos permite atender a las necesidades de nuestros seres queridos de una manera empática, respetuosa y afectuosa.
  • Confianza: tiene que ver con seguridad y el buen balance entre dependencia e independencia. Cuando nos sentirnos seguros con nosotros mismos y los demás, dejamos que los otros vayan y vengan sin sentirnos ansiosos. Una buena confianza nos ayuda a vivir una sana dependencia -independencia.
  • Autonomía: tiene que ver con poder decir no y marcar límites sanos. Cuando hay autonomía nos sentimos seguros de poder decir lo que pensamos y sentimos sin culpa o miedo.
  • Amor/Sexualidad: sentirnos amados y apreciados. Además poder integrar relaciones amorosas con la sexualidad vital.
Cuando las necesidades no son satisfechas

El Dr. Laurence Heller, experto en traumas de relaciones, dice: “Cuando nuestras necesidades no son satisfechas de forma constante, podemos sufrir de tensión, rigidez muscular, desbalance del sistema nervioso y bioquímico.  Todo esto prepara el escenario para los síntomas y enfermedades.”

Cuando un niño no obtiene lo que busca, protesta. Pero si la protesta no funcionan y sigue sin obtener lo que necesitan, será muy propenso a sentir que hay algo malo con sus necesidades.

Los niños no pueden saber que es su ambiente el que no está respondiendo adecuadamente. Por lo tanto, interiorizan los fallos de los cuidadores como si fuera su propio fallo: “Tiene que ver conmigo”

Por ejemplo: la madre está muy ocupada solucionando un problema en de su negocio. El niño busca la atención porque se siente solo o asustado. La madre no sintoniza con la angustia de su hijo, si no que le da un juguete para que se entretenga. La protesta del niño sólo hace que se gane un regaño fuerte. El niño siente enojo encima de la angustia. No sabe cómo manejarlo (ningún niño sabe).  Comienza a sentir que no debería buscar tanto a su mama, hay algo que está mal en él o en lo que hace (vergüenza o culpa).

Por supuesto que todas las madres han tenido momentos en los que no han podido atender a sus hijos (por cualquier motivo),  es perfectamente normal y esperable. Sin embargo aquí estamos hablando de un acumulado de experiencia tras experiencia en donde alguna o varias de las necesidades básicas no es satisfecha.

Laurence Heller dice: “Al reaccionar a los “fallos” de los cuidadores para satisfacer sus necesidades los niños sienten diferentes niveles de enojo, vergüenza, culpa y colapso fisiológico. Trágicamente, si  hay falta de sintonización (attunement) de sus necesidades básicas, los niños no aprenden a sintonizarse con sus propias emociones.

Cuando las necesidades básicas son insatisfechas de forma consistente, el ciclo de satisfacción de las necesidades es interrumpido y la desregulación del sistema nervioso y distorsión de identidad comienzan y muchas veces tiene un efecto negativo que puede impactar a lo largo de la vida (si no es detectado).”

Esto quiere decir que la insatisfacción de las necesidades nos puede provocar poca capacidad de regular las emociones (es decir de auto calmarse), ansiedad, impulsividad, dependencia no sana, baja autoestima, sensación de vacío y mas.

Debido a que no queremos y evitamos sentir emociones descontroladas, dependencia, vulnerabilidad, vacío, inseguridad etc. intentamos adaptarnos y suprimir las necesidades y emociones que vienen con éstas.

Las dimensiones ocultas que subyacen a la mayoría de los problemas psicológicos tienen que ver con una capacidad deficiente de conexión con uno mismo y con los demás y con la disminución de vitalidad que ello acarrea. Por desgracia, a menudo no somos conscientes de los obstáculos internos que nos impiden experimentar la conexión y la vitalidad que queremos. Estos obstáculos se desarrollan como reacción al trauma del desarrollo, a los shocks traumáticos y a las consiguientes desregulaciones del sistema nervioso, trastornos de apego y distorsiones de identidad.

psicoterapia onlineEl Modelo Relacional Neuroafectivo (NARM™) es un enfoque orientado a los recursos que, aunque no ignora el pasado de
unapersona, enfatiza el trabajo en el momento presente. Este modelo utiliza la atención somática para volver a regular el sistema
nervioso y para resolver las distorsiones de identidad, como la baja autoestima, la vergüenza y la autocrítica crónica, causadas por trauma del desarrollo y relacional.

Heller y LaPierre demuestran cómo esta terapia ayuda a los clientes a conectarse con las partes del yo que están organizadas y son coherentes y funcionales, integrando el rol de la conexión en todos los niveles de experiencia, mientras afecta la fisiología, la psicología y la capacidad de relación de una persona.