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Si necesitas al otro… es que lo amas. ¿Te suena esto? ¿Resuena en ti?

Incluso aunque hayas trascendido esa comprensión, seguro que queda algún eco del pasado.

En la pareja se proyecta desde el principio la esperanza de cambiar al personaje: el propio al principio y el del otro más adelante.

El enamoramiento se produce en cuanto son reconocidas en el otro ciertas características especiales deseadas para uno mismo, a la vez que uno se siente especial para el otro. Por tanto, la pareja ofrece el escenario ideal en el que encontrar el paraíso del especialismo. Es el tipo de relación en el que se generan más situaciones de apego, posesividad y control, solo comparable con la relación paterno-filial.

La dependencia está generalizada en este tipo de relaciones. No puede ser de otro modo puesto que la relación no está dedicada al amor auténtico, sino a un falso amor, es decir, apego. En la pareja, el deseo de ser especial se funde con el ideal de amor. La confusión es enorme e intrincada.

La pareja oscila entre un espacio de comunicación y una guerra de poder, un compartir y un dividir.

El objetivo del ego en la relación se centra en fabricar un yo mejor mediante el otro y, debido a este objetivo, se confunde constantemente la dependencia por el otro como un síntoma de amor.

El amor no ata, no depende ni aprieta.

relaciones

A la vez, sufrir por el otro genera necesariamente rencor que, por acumulación, siempre necesita ser “liberado” mediante el constante recurso de la proyección emocional de la culpa en el otro. Los conflictos comienzan a ser tan frecuentes como los momentos de comunicación o contacto corporal. Llega un momento en que ni siquiera el placer sexual puede compensar la constante guerra de poder, la sensación de sacrificio, estafa y traición.

Esta guerra nos lleva aún a separar y dividir más.

¿Y qué sucede cuándo uno de los dos logra ver más allá y trascender esto? Pues elegirá si aceptar y amar ese tipo de relación o si soltarlo y dejar ir. SIN DRAMA. Resultando una elección.

La auténtica experiencia de amor es unidad mental: aceptación.

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